Aprender a Comprender
Aprender a Comprender
Por Fabián González
Hernández.
Pues bien. Habiendo sido testigo
del proceso de cambios y programas de estudios, intentaré realizar una serie de
aportaciones, tal vez un poco dispersas, con respecto a mi humilde opinión
acerca de algunas cuestiones que pienso y he observado.
En primer lugar, el lema del CCH
“APRENDER A APRENDER” me parece algo reiterativo y creo que ya es tiempo de
cambiarlo. Yo le pondría : “APRENDER A COMPRENDER” ya que, según yo, la
comprensión va más allá del aprendizaje. Se puede aprender una lengua (Leer,
escribir, hablar) pero no se comprende y se valora en su justa dimensión hasta
que no se le cultiva y se le compara con otra, aunque sea superficialmente y de
esa forma se perciben sus especiales características y su única idiosincracia.
Otro ejemplo lo podemos ver en las matemáticas, donde podemos aprender
formulas, pero no las comprenderemos hasta no aplicarlas en la práctica.
El aprender es necesario, alguien
nos debe de guiar para enseñarnos lo básico de la vida: el idioma, cuestiones
básicas de sobrevivencia, etc, pero para realmente lograr una evolución en
nuestro conocimiento del mundo es necesario ir más allá del aprender. Ejemplo
básico: se nos dice que no acerquemos la mano al fuego y lo podemos aprender
por las buenas pero no lo comprenderemos hasta no haberlo realizado (con sus
límites por supuesto) y a lo mejor este no es el mejor ejemplo, pero funciona.
Entonces la comprensión del mundo implica vivirlo en carne propia, no solo que
nos lo platiquen.
Y claro, tampoco vamos a aventar
a nuestros alumnos al fuego para que lo comprendan, pero como ideal, como
utopía, me parece que el “Aprender a comprender” nos puede llevar más lejos que
el “aprender a aprender”, porque el aprender siempre va a implicar que alguien
nos va a transmitir el conocimiento. El aprendizaje lleva implícita una
autoridad, un maestro, ya sea este un profesor, un padre, un jefe o un libro,
pero nos quedaremos como el caballo de tiro, con la visión recortada, si no
comprendemos lo que esta autoridad está diciendo, y para hacer esto, debemos de
pasar lo que se dice por el crisol de nosotros mismos y pensar en la validez de
las cosas sin importar de donde vengan, comparándolas con nuestra experiencia
de vida.
El comprender, siento yo, va más
allá también del entender, que según mi teoría es intermedio entre el aprender
y el comprender. Primero aprendemos, luego entendemos y si vamos más allá
comprendemos. Podemos entender a los otros, pero solo los comprenderemos si
somos capaces de ponernos en la suela de sus zapatos, lo cual implica
necesariamente la obtención de una cultura lo más amplia posible y una visión
del mundo diversa, democrática, todo lo contrario de fascista, en la que quepan
muchos mundos y no solo el único que nos enseñaron. El comprender implica poner
en duda lo aprendido hasta no filtrarlo por nosotros mismos e implica respeto a
las ideas y a las cosmovisiones diferentes.
En base a esto, ahora me abocaré
a pugnar por la diversidad y el respeto y promoción de ésta dentro del CCH, que
a lo largo de sus 40 años si por algo se ha
caracterizado entre otras cosas ha sido por esto, gracias en buena
medida a su tamaño, que implica a un enorme número de maestros y alumnos con, necesariamente,
múltiples formas de ser, de pensar y de sentir distintas, que gracias a la
concepción implícita del CCH que contempla la libertad, en el colegio han
tenido la oportunidad de desarrollarse y así vemos, por ejemplo que entre los
alumnos encontramos muestras de todo tipo de tribus urbanas que en el CCH
tienen la libertad de lucir sus mejores galas (o tal vez garras sería más
correcto decir en este caso), y en el caso de los maestros, vemos que la
libertad de cátedra permite que una misma materia o área del conocimiento pueda
ser vista desde muy diversas ideologías
y concepciones, siendo la institución respetuosa del enfoque que cada
maestro da a su materia, lo que nos lleva a una diversidad y nos aleja de la
univocidad, aparte de la amplia oferta de actividades artísticas y de otros
tipos que se ofrece a través de Difusión Cultural, que si bien no forman parte
del currículo, han llegado a ser parte intrínseca del colegio alimentando aún
mayormente su diversidad, lo que lo hace rico.
En fin, que creo que esto de la
diversidad es algo que hay que fomentar aún más, y me permitiré hacer algunas
recomendaciones puntuales a este respecto enfocándome en algunos puntos que se
han propuesto para cambiar al colegio:
1.- Con respecto al horario
corrido de 7:00 a 19:00 con dos turnos, uno de 7 a 13 horas y otro de 13 a 19
horas, en sustitución de los turnos actuales ( de 7 a 1 y de 3 a 9), propongo la creación de 4 turnos: uno
de siete a una, otro de nueve a tres, otro de una a siete y un cuarto de 3 a
nueve, intentando que, en la medida de lo posible, alumnos y profesores escojan
el horario que más les convenga. Creo que esto sería posible sin que la
institución tenga que hacer sacrificio
alguno y ayudaría a que los horarios pudieran estar más acorde con las
características y necesidades de cada persona.
2.- Con respecto al idioma, me
parece correcto que se le dé más importancia al estudio de otra lengua ya que
esto nos ayuda a comprender con mucha mayor amplitud el mundo, pero me parece
que estamos empequeñeciendo mucho esta comprensión limitándonos a ofertar únicamente inglés y francés como
opciones posibles. Pareceré un poco anacrónico y radical, pero creo que se debe
promover la enseñanza de la lengua Nahuatl a nivel bachillerato ya que la
comprensión de otra lengua no solo nos ayuda a comunicarnos con otros, si no
también a comprender otra cosmovisión del mundo, que en el caso de la lengua
náhuatl es un mundo que nos pertenece, que nos daría herramientas para la
comprensión no solo de los demás si no también de nosotros mismos. Si, es
cierto que el ingles y el francés son importantes por ser como el español
lenguas que se extendieron por el orbe gracias a la conquista y al genocidio, y
es verdad que muchos textos denominados “académicos están en estas lenguas,
pero creo también que en nuestro caso es importante el cultivo del náhuatl. Es
un poco aberrante que nuestros alumnos lleven griego y latín, ingles y francés
y el Nahuatl ni por error se mencione,
lo que nos habla del grado de conquista no solo económica y política, si no
también espiritual que tenemos. Y una de dos, o se promueve su inclusión entre
las materias de quinto y sexto semestre al lado de griego y latín, siendo como
estas lenguas raíz del español que hablamos actualmente, o se le considera como
una lengua que se estudie los tres años con todas sus habilidades. Maestros
hay, solo falta, como decía Hermes de Trimegisto, que los alumnos estemos
preparados para recibirlos.
Por otro lado, también se podría
ampliar al infinito la gama de lenguas que se pueden aprender, haciendo una
especie de alianza con el Centro de lenguas extranjeras de la UNAM, intentando
dar la opción a los alumnos dentro de los límites que la normatividad lo
permita, de escoger cualquier lengua de
su preferencia, haciendo un sondeo a los alumnos de nuevo ingreso e intentando
satisfacer sus campos de interés en la medida de lo posible.
En fin, que me parece bien el
mayor impulso a la comprensión de una lengua extranjera, ya que esto nos permite comprender la propia, pero que
se quede la opción entre ingles y francés, como ya dije, me parece que limita
demasiado y no solo eso, si no que proviene de una concepción imperialista del
universo. En fin. Creo que hay bastantes argumentos para no solo igualar si no
ponderar la comprensión de la lengua náhuatl por arriba inclusive del inglés y
francés
3.- Con respecto a la
implantación de la materia de educación física como obligatoria, a mi en lo
personal no me parece mal, pero creo que se debe dar la opción a los alumnos de
o llevar arte o llevar educación física, y eso se puede lograr dándole también
valor curricular a la diversidad de opciones artísticas que ya existen en
nuestros planteles, y dando la opción a los alumnos de cultivar su cuerpo, o
cultivar su espíritu, que para el caso es lo mismo pues hasta la fecha no hemos
podido separarlos. Esto, me parece que fomentaría la diversidad de la que ya he
hablado y obligaría a los alumnos a conocerse más a profundidad a si mismos, ya
sea a partir de las artes o a partir del deporte.
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